DiariodeMorelos.com

Mantiene vivos los papalotes pese a caída en las ventas

MARCELA GARCÍA marcela.garcia@diariodemorelos.com

Aunque cada vez son menos los niños que salen a volar papalotes, Ramón Saines Aguirre se resiste a dejar morir esta tradición. Desde hace 48 años elabora estos juguetes artesanales, un oficio que heredó de su abuelo y de su padre, y que hoy mantiene vivo pese a la caída de las ventas.

Originario de Morelos, Ramón recuerda que hubo tiempos en los que vendía hasta 100 papalotes diarios; actualmente, en un buen día apenas logra colocar entre 15 y 25, una disminución que se ha acentuado durante el último año.

Sin embargo, su entusiasmo permanece intacto. “Me gusta mucho porque se divierten los niños, me divierto yo, vendo y me divierto al mismo tiempo”, comparte.

Con ayuda de su esposa, Ramón fabrica hasta 200 papalotes en una jornada. En sus mejores años llegaron a elaborar 300 piezas diarias, utilizando sus manos y los conocimientos transmitidos durante generaciones.

La tradicional figura conocida como paloma es la más solicitada por su precio económico, aunque también fabrica esqueletos, cometas, barriles, aviones, copas y cubos.

Recuerda que su padre recibía pedidos de clientes provenientes de Acapulco y la Ciudad de México, cuando los papalotes eran uno de los juguetes favoritos de la infancia.

Desde hace 30 años, Ramón instala su puesto en el Parque Alameda de Cuernavaca, frente a PEMEX, donde también recibe pedidos de figuras especiales.

El verano continúa siendo su mejor temporada, cuando los niños salen de vacaciones y tienen más tiempo para jugar.

Mientras haya un niño dispuesto a mirar al cielo y correr detrás de un papalote, Ramón seguirá elaborándolos, convencido de que esta tradición todavía tiene mucho vuelo.

COMUNIDAD

es-mx

2026-11-03T07:00:00.0000000Z

2026-11-03T07:00:00.0000000Z

https://publicaciones.diariodemorelos.com/article/281767046239908

Diario Morelos